¿Sientes que eres un Fraude? El Síndrome del Impostor en Profesionales

María Fernanda Ávila
Psicóloga Clínica

¿Alguna vez has estado en una reunión importante en tu trabajo en el centro de Concepción, o presentando un proyecto en la UdeC, y has sentido una punzada de terror pensando: "En cualquier momento se darán cuenta de que no sé lo que estoy haciendo"? Si has atribuido tus éxitos a la "suerte" o al "error" de alguien más, quiero que sepas algo: No eres un fraude, y no estás solo/a.
Como Psicóloga en Concepción, veo a diario a profesionales brillantes —ingenieros, médicos, académicos— que, a pesar de tener currículums impresionantes, viven con el miedo constante a ser "descubiertos".
¿Qué es el Síndrome del Impostor?
El Síndrome del Impostor es un fenómeno psicológico en el que una persona es incapaz de internalizar sus logros y sufre un miedo persistente a ser expuesta como un "fraude", a pesar de existir evidencia externa de su competencia. No es una enfermedad, sino un patrón de pensamiento distorsionado que nos impide disfrutar de nuestro propio éxito.
Este fenómeno es especialmente común en entornos de alta exigencia, como los que vivimos en la cultura académica y empresarial del Gran Concepción.
5 Señales de que Convives con el "Impostor"
Si te identificas con más de 3 de estos puntos, es hora de prestar atención:
- Perfeccionismo Extremo: Te pones metas imposibles y te castigas cruelmente si no las cumples al 100%.
- Atribución Externa: "Me fue bien porque el examen estaba fácil" o "Me contrataron porque no había más candidatos". Nunca es por tu talento.
- Miedo al Éxito: Paradójicamente, temes que si te va bien, la gente esperará aún más de ti y acabarás fallando.
- Trabajo Excesivo (Overworking): Trabajas el doble que los demás solo para "compensar" tu supuesta falta de habilidad.
- Negación de Elogios: Cuando alguien te felicita, cambias de tema o minimizas tu aporte inmediatamente.
¿Por qué nos pasa esto? (La Paradoja Penquista)
En ciudades con polos universitarios fuertes como la nuestra, la comparación es constante. Creemos que todos los demás "la tienen clara" y que solo nosotros estamos improvisando. La realidad es que la mayoría de las personas exitosas que admiras también han sentido esto.
Estrategias para Recuperar tu Confianza
Romper este ciclo requiere reentrenar tu cerebro para aceptar la realidad de tu competencia.
Reúne la Evidencia (El Caso Judicial): Haz una lista física de tus logros. Títulos, correos de felicitación, proyectos cerrados. Cuando la voz del impostor diga "no sabes nada", contéstale con datos duros. "Tengo este título, cerré este contrato, ayudé a este paciente". Los hechos no mienten.
Habla de Ello: El síndrome del impostor se alimenta del secreto. Al compartirlo con un colega o amigo, a menudo descubrirás que ellos sienten lo mismo. "¡Yo también!" es la frase más sanadora que puedes escuchar.
Cambia "Perfecto" por "Suficientemente Bueno": El perfeccionismo es el mejor amigo del impostor. Intenta entregar un trabajo cuando esté al 90%. Verás que el mundo no se acaba y que tu 90% suele ser excelente para los demás.
Tu Talento es Real
No llegaste a donde estás por casualidad. Cada paso, cada examen, cada ascenso es producto de tu esfuerzo y capacidad. Mereces ocupar el espacio que tienes.
Si sientes que esta voz crítica está limitando tu carrera o tu felicidad, la terapia cognitivo-conductual es muy efectiva para desmontar estas creencias.
¿Listo para creer en ti mismo? Agenda tu hora aquí y trabajemos en fortalecer tu seguridad profesional.
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